6 feb. 2016

De mi relación con las cámaras

No con la fotografía. Con el objeto cámara.

Tengo una serie de escusas para justificar mi nula -y tendiente al negativo- habilidad para la fotografía. Que tengo mal pulso, que soy miope y nunca llevo los lentes (es posible calcular mi nivel de miopía viendo cómo salen las fotos cuando creo que las "enfoco"), que me carga que se note que estoy tomando la foto y prefiero sacarla desde bajo de la mesa, etc. Juzgue usted si son válidas o al menos creíbles, pero lo cierto es que no tengo una buena relación con las cámaras decentes. Decentes, entiéndase, cualquiera que requiera al menos un poco de habilidad. Aunque sea para programar el modo, si es digital. 

Es por eso que a través de los años he ido forjando una linda, sana, y barata relación con las cámaras "desechables" y las "automáticas". Los patitos feos de las tiendas Kodak -ya casi extintas-, las promociones de verano, la cámara para el turista que viajó sin nada. 
Esas, que son fácilmente olvidables en el fondo de un cajón. Esas que nadie llama "escasa y de colección". 

¿Dónde está su merecido tributo? ¿Acaso eran las cámaras deseadas las que nos tomaron las fotos en los cumpleaños? Les apuesto un frugelé que no. (Y si sí, sus papás eran unos nerds, como ustedes. Felicitaciones).

Pues yo les rendiré un tributo. De la única manera que puedo hacerlo: al estilo museo. 

Sí, estoy juntando camaritas del vulgo. 

Partí con un par de de cámaras desechables Kodak de los 80' que me costaron 100 pesos cada una (ni el centella te cuesta eso ahora), seguí por una Polaroid Joycam (Polaroid suena rimbombante, pero esta la venden a un centavo en eBay) y ahora se suma una Canon Snappy EZ, encontrada en el fondo del cajón de mi mamá, con un rollo de hace más de 13 años dentro. Pobrecita, nadie se acordó de ella (ni de las fotos de mi cumple). 

Su desafortunado final me hizo recordar mi primera cámara. Y comenzar con esta cruzada. (Les juro que con esta anécdota termino el hueveo/monólogo): Se acercaba el fin del año 2004 y pequeña Daniela deseaba una cámara para el paseo de curso (el primero que tendría). Como no tenía nada que ofrecer, cedió ante el ofrecimiento de su madre. A cambio de ser conejillo de indias en su curso de peluquería, Daniela tendría una cámara. Automática hasta para prenderse, costaba 10.000, que con la inflación... es más o menos lo mismo. Era mala la cuestión. Pero Daniela aceptó.
Al final la madre de Daniela cortó su pelo hasta más arriba de los hombros (Daniela nunca se lo había cortado en su vida y lo tenía hasta las caderas), pero Daniela capturó, y conserva, las primeras fotos de quienes serían sus amigas hasta el día de hoy. *momento mamón*

E importa un pucho si son en baja definición. Larga vida a las cámaras que hasta tu abuela puede usar.

PD: Igual las fotos importantes las sacamos con una manual de las "decentes" o las dejamos en manos de profesionales ;Du


31 dic. 2015

Metas para el 2016

Quedan solo horas para cambiar de año, y es momento de las metas para el 2016. Como siempre, solo cosas realistas, para no ser tan descarada...

1.- Aprender a tocar un nuevo instrumento. -Porque quiero ser la mujer orquesta (?).

2.- Viajar, con novia-chan y probar todo lo que pillemos en nuestro camino. 

3.- Terminar Ni no Kuni. Yisus, este año sí que sí.

4.- Hacer una tesis bonita y salir de la U. -No sé si bonita sea la palabra. ¿Presentable?-

5.- Estar con novia-chan, otro año más, y que las cosas sigan saliendo bien. ¡Meta de todos los años! 

6.- Copypaste a todo lo que salió bien el año pasado. (Trabajo, especialmente)

7.- Aprender chino mandarín. INJUV auspicia ;D

8.- ¡Y mucho ánimo para cumplir todas las metas!